El desconocido Estado Islámico y su alcance militar

Ya son muchos los meses que hemos venido escuchando y leyendo acerca de ISIS o el Estado Islámico. Un nuevo “ejército”, por llamarlo de alguna manera, que se encuentra en plena guerra en Medio Oriente, cometiendo cualquier número de atrocidades.

ISIS o el Estado Islámico, tiene sus inicios en el año 2003, luego de la invasión en Irak. Nació gracias a Abu Musab al Zarqawi fue un salafista jordano que había viajado a Afganistán para luchar en la guerra de los 80 y 90, pero llegó después de la retirada soviética y pronto volvió a su país natal. Más tarde regresó a Afganistán, donde organizó un campamento de entrenamiento para milicianos islamistas cerca de Herat. Originalmente, Zarqaui creó su red con el objetivo de derrocar al rey de Jordania, al que consideraba anti-islámico según la sharía, y por ello coordinó a un gran número de contactos y afiliados en varios países.

De hecho, se piensa que el grupo pudo estar involucrado en el intento de 1999 de bombardear las celebraciones del Nuevo milenio (Siglo XXI) en Jordania y Estados Unidos. También fue responsable del asesinato del diplomático estadounidense Laurence Foley en Jordania en 2002.
Después de la guerra de Afganistán, Zarqawi huyó a Irak, donde presuntamente recibió tratamiento médico en Bagdad por una pierna herida. Se cree que desarrolló estrechos lazos con Ansar al Islam, un grupo de militantes kurdo-islamistas en el noreste del país. Presuntamente Ansar estaba vinculada al gobierno del presidente ccc, que hubiera pretendido utilizar al grupo para derrotar a las fuerzas seculares que luchaban por la independencia del Kurdistán.

En el año 2006, y gracias al apoyo de Al Qaeda, esta organización se fortaleció creando abiertamente el Estado Islámico de Irak y formando un gobierno independiente en Bagdad al año siguiente. A partir de ese momento, el Estado Islámico consiguió ir extendiendo el poder de su influencia en países vecinos y, aprovechando la civil en Siria, ha ido enrolando en sus filas a cientos de simpatizantes que consideran que su “estado” es un Califato capaz de derrocar a “las fuerzas invasoras de occidente”.

Esto se dio a conocer el 29 de junio de 2014 cuando, con motivo del comienzo del mes del Ramadán, Abu Mohamed al-Adnani, declaró la intención del grupo de crear un califato que se extendiera por todo el mundo musulmán, al tiempo que nombraba a Abu Bakr al-Baghdadi su máxima autoridad, autoproclamado Ibrahim, imán y califa de todos los musulmanes.

Con esta intención, el grupo fue empezó a poner en práctica su intención de de expandirse por los países árabes al precio que sea. La proclamación del califato atrajo a yihadistas árabes y a magrebíes residentes en Europa, llegando a contar en sus filas hasta con 100 mil hombres cuya intención inicial ha sido la de conquistar Siria e Irak. En estos momentos, el Estados Islámico ha logrado capturar miles de armas y recursos naturales, sobretodo importantes yacimientos petroleros.

Además ordenó la expulsión de todos los cristianos que se nieguen a convertirse al Islam y han realizado decapitaciones masivas en público de cristianos que se niegan a la conversión, incluyendo niños.

Su más reciente operación la iniciaron este 20 de mayo al apoderarse de la histórica ciudad de Palmira, ubicada en el desierto de Siria en la provincia de Homs. Palmira fue nombrada en 1988 por la UNESCO patrimonio de la humanidad, siendo justamente su valor histórico y turístico lo que le llamada tanto la atención a los yihadistas radicales. Tras varias derrotas en el norte del país, el Estado Islámico está logrando progresar por otras partes del centro y sur de Siria, pese a los últimos golpes de la coalición internacional que encabeza Estados Unidos en las provincias de Al Hasaka y Deir el Zur, donde murieron cientos de sus miembros, entre ellos su responsable de finanzas, Abu Sayaf.

Con el control total de Palmira, el Estado Islámico ya tiene bajo su poder poco más de la mitad del territorio sirio. Según reportes provenientes de distintas Organizaciones no gubernamentales establecidas en Siria, las tropas del gobierno de Bashar Al Assad, abandonaron sus puestos militares de toda la Badiya, zona ubicada en el desierto sirio, además del aeropuerto militar y la prisión en la que los yihadistas entraron por la noche.

Según los analistas, el riesgo que se corre con la caída de esta ciudad de 2,000 años de existencia, es la posibilidad de que como ha sucedido en otros sitios históricos del Medio Oriente que están bajo control de ISIS, sea destruida.

La ofensiva militar por Palmira, iniciada el 13 de mayo, ha dejado cerca de 500 muertos.

 

Con información e imágenes de Noticieros Televisa. 

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