Nueva York planea ley contra uso de bolsas de plástico

Abril es el mes ambiental y el alcalde Nueva York, Bill de Blasio, presentó OneNYC un ambicioso programa para fortalecer y equilibrar esta ciudad de extremos y contrastes.

El plan tiene el doble objetivo de combatir el cambio climático y la disparidad económica y da seguimiento a la agenda de 2007, cuya meta es reducir en 80% las emisiones de carbono para 2050 y proteger la ciudad vertical del impacto de desastres naturales con una mejor y más moderna infraestructura y empleando también fuentes alternativas de energía.

“Nuestra fortaleza surge de nuestra equidad y cada proceso para enfrentar los retos ambientales va de la mano con el de enfrentar los retos económicos.” Dijo Bill de Blasio en conferencia de prensa en la que selló un compromiso para sacar de la pobreza a 800 mil neoyorquinos para 2025 incrementando el salario mínimo y ampliando la oferta de vivienda asequible.

Así mismo el alcalde neoyorquino anunció que su gobierno invertirá mil millones de dólares para mejorar la eficiencia de la energía de edificios municipales.

Uno de los puntos centrales del programa es el tema de la basura y desperdicios en una ciudad de 8.5 millones de habitantes viviendo prácticamente escalonados en espacios muy limitados. La iniciativa Zero Waste o Cero Basura anhela recortar la cantidad de basura de Nueva York en un 90% para 2030.

Uno de los grandes retos  para hacerle frente al problema de la basura es reestructurar el sistema de desperdicios comerciales que está actualmente sobre saturado por la competencia entre numerosas compañías privadas. Una de las prácticas menos eficientes de dicho sistema es la exportación de la basura comercial en barco, tren o flete, de los lugares donde es  originalmente llevada y que suelen estar saturados, a barrios marginados de la ciudad o a vertederos de basura en los estados vecinos de Nueva Jersey y Pensilvania y Carolina del Sur a un costo anual de 350 millones de dólares.

El reciclaje de basura a nivel residencial continúa siendo obligatorio. Las bolsas de plástico es otro gran problema de impacto ambiental en Nueva York representando el 2.3% de la basura y procesarlas como tal lleva un costo de 12.5 millones de dólares al año.

Más de 10 mil millones de bolsas plásticas que no son biodegradables usan al año los neoyorquinos. Una solución que barajean ya las autoridades es una ley  que impondría una tarifa de 10 centavos de dólar por cada bolsa no reciclable que el público pida en tiendas y comercios. Las personas tendrían que llevar sus propias bolsas cuando salen de compras.

 

Con información e imágenes de Noticieros Televisa

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