Cadáveres

Cadáveres sin identificar, principal problema de las morgues en México

Ciudad de México. La última vez que vio a su esposo fue el 3 de agosto. Pasadas las nueve de la mañana subió a su camioneta y salió del sur de la Ciudad de México rumbo al municipio mexiquense de Texcoco, para ir a trabajar.

Durante el día se enviaron mensajes un par de veces.

“Vi que se conectó, serían como las cinco y media de la tarde; más tarde hablé, marqué a su celular y ya no me contestó”, dijo su esposa.

Lo esperó despierta, no regresó.

Preguntó en los lugares que frecuentaba, en hospitales, delegaciones y hoteles en las salidas al Estado de México, Hidalgo, Morelos y hasta en Acapulco, Guerrero.

La desaparición de su esposo y de la camioneta se reportó en tres estados.

“Hablamos a Locatel, a Seguridad Pública del Estado de México, se reportó en Seguridad Pública también de Pachuca, después se fue a CAPEA”, dijo la cónyuge.

Los hermanos fueron al Servicio Médico Forense de la Ciudad de México; dos veces vieron cuerpos recién llegados que no estaban identificados. Ahí no estaba.

En seis días, ni las autoridades de Hidalgo ni del Estado de México ni de la Ciudad de México les hablaron de avances en la búsqueda. La respuesta llegó gracias a una “palanca”.

“Por contactos, llegamos a la Procuraduría y gracias a eso lo encontramos en 20 minutos”, dijo.

No se trató de un levantón, secuestro ni desaparición forzada, su esposo tuvo un accidente en la carretera México-Texcoco. El cuerpo fue llevado al Servicio Médico Forense de ese municipio. Se le hizo la necropsia y se guardó en una de las seis gavetas de refrigeración.

Sólo en ese Semefo y en el Ministerio Público de Teotihuacán -donde se abrió la carpeta de investigación- se supo lo que ocurrió.

“Dicen que ellos por protocolo no pueden meterse al sistema y dar aviso de la persona que encuentran. Ellos tienen que recibir más bien que alguien lo está buscando”, comentó la esposa.

Esperar a que lleguen a reclamarlo. Así le dijeron que funciona.

En el registro de la cadena de custodia que el Ministerio Público le entregó, se menciona que su esposo traía la licencia de conducir y dos dispositivos de acceso a bancos por internet.

“Me regresaron su cartera, que no está descrita, con todo, sin dinero, pero traía tarjetas de crédito, IFE, licencia y la identificación de un club deportivo con foto, nombre”, afirmó.

En la camioneta, que fue llevada a un corralón de la Policía Federal, estaba la póliza de seguro. Con nombre de la empresa donde trabajaba, dirección y dos números de contacto en caso de accidente.

De no haber recibido ayuda de la PGR, es probable que no hubiera encontrado el cuerpo de su esposo en el Semefo. El artículo 347 de la Ley General de Salud señala que después de 72 horas los cadáveres no reclamados se consideran desconocidos; en máximo 15 días deben ser sepultados.

“A lo mejor un día más y el cuerpo de mi esposo se hubiera ido a la fosa común. No se vale que la gente viva en esta desesperación en esta angustia de no saber qué ocurrió con su familiar”, narró la viuda.

“En la desaparición tenemos dos problemas: el de la persona ausente, que no está, que desapareció y por el otro lado, las que son encontradas, la mayoría de las veces sin vida y que no se pueden saber quiénes son”, dijo Julio Hernández Barros, presidente de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).

Según datos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), tan sólo de 2006 a 2011 se reportaron 5 mil 397 desapariciones, en el mismo periodo, se tenían sin identificar 8 mil 898 cuerpos.

Actualmente, de acuerdo con la Secretaría de Gobernación, 27 mil 887 personas están reportadas como desaparecidas.

Del número de cuerpos no enterrados en fosas comunes no hay un dato preciso.

Según información de la PGR, en los últimos 10 años se han encontrado 215 fosas clandestinas de los 693 cuerpos recuperados, sólo uno de cada cinco ha sido identificado.

“Si nosotros pudiéramos hacer un cruzamiento entre las personas que están buscando y las personas que son encontradas, desde luego que el número de desaparecidos en nuestro país bajaría dramáticamente”, destacó Hernández Barros.

“Debería de priorizar el Estado mexicano la identificación de los cadáveres, por supuesto, y la búsqueda de las personas desaparecidas como una cuestión de seguridad nacional, incluso”, destacó el Presidente de la CEAV.

Algunas propuestas no se han concretado.

“No tenemos conformado todavía un Banco Nacional de ADN que es una necesidad imperiosa”, dijo el presidente Hernández Barros.

Lo más cercano al uso de una base de datos es el que se incluye en el Plan Nacional de Búsqueda de personas Desaparecidas: se trata del software Antemortem-Posmortem, cuya licencia fue donada a México por el Comité Internacional de la Cruz Roja en 2014.

El programa funciona así. En la pestaña de personas desaparecidas las autoridades deben llenar el formulario con información que se solicita a las familias, por ejemplo: marcas en la piel, cicatrices por cirugía o accidente, tatuajes, hábitos de higiene bucal, fracturas o amputaciones.

En la pestaña de cadáveres encontrados, el médico forense debe incluir los mismos datos y, además, los detalles del hallazgo. El objetivo es tener información espejo.

El siguiente paso es comprobar la identificación por medio científico, ya sea con una prueba de ADN, huellas dactilares u odontología forense.

“El software no hace la identificación, lo que hace es reducirme el grupo de posibles coincidencias ya sea de personas desaparecidas que corresponden a un cuerpo o de cuerpos que pueden corresponder a una persona desaparecida”, afirmó Carlos Villalobos de la Gestión de Información Forense de la Cruz Roja.

Lo más importante es tener la información concentrada en una misma plataforma y ponerla a disposición de todos los que buscan y de todos los que encuentran.

“Se tiene que dar información de muy buena calidad, con estándares científicos y protocolos”, dijo Alejandra Jiménez, coordinadora forense para México de la Cruz Roja.

“Hay instituciones que recolectan la información de los familiares y hay otras instituciones que recolectan la información de los cuerpos y en muchas ocasiones no se comunican”, afirmó Villalobos.

En 2015, la PGR anunció que el software se comenzaría a usar en todo el país. Un año después, aún no es posible hacer los cruces de información. De acuerdo con el presidente de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, el programa antemortem-posmortem se terminó de actualizar el 26 de septiembre pasado y sólo siete fiscalías lo utilizan.

“Es falta de voluntad política, de dedicarle horas hombre, por supuesto que el software está instalado y es gratuito. Francamente yo creo que es una cuestión de las fiscalías, las fiscalías son las encargadas de identificar los cuerpos y de preservarlos”, reiteró Hernández Barros, presidente de la CEAV.

La Cruz Roja colabora con la PGR para formar grupos que capaciten al personal de las fiscalías.

“Ellos son los que están a cargo de este proceso de implementación, replicación y capacitación”, insistió Villalobos.

“El reto es de las autoridades y nosotros podemos dar herramientas, ayudarles, recomendaciones, asesoría, el reto es grande”, destacó Ute Hofmeister, coordinadora forense regional de la Cruz Roja.

Probablemente ella hubiera encontrado a su esposo de manera inmediata si se usara el programa de la Cruz Roja y no hubiera que hacer trámites entidad por entidad.

“¿Nunca les hablaron de un cruce de datos con una base del Estado de México? -Jamás. No, nunca nos decían que teníamos que reportar en los diferentes estados”, señaló la viuda.

“Qué esperamos en esos casos difíciles, si en estos casos tan simples no vemos la voluntad de la autoridad”, dijo Hernández Barros, presidente de la CEAV.

“Cuántas personas están desaparecidas y seguramente están ahí, pasan los días y como no la buscaron se fue a una fosa común y menos la puedes encontrar”, concluyó la viuda.

Con información de Noticieros Televisa

Macabro hallazgo de al menos 100 cadáveres en alcantarilla de una cárcel en Bogotá

Un caso macabro en una de las prisiones más grandes y con mayores problemas de hacinamiento de Colombia. La Fiscalía investiga la desaparición y descuartizamiento de al menos 100 cuerpos en la cárcel La Modelo.

Los cuerpos de las víctimas habrían sido arrojados en el sistema de alcantarillado de la prisión. Los hechos habrían tenido lugar entre 1999 y 2001, pero no se descarta que ocurriera en años posteriores.

Las autoridades creen que quizá no se pueda llegar a conocer la identidad de los restos humanos encontrados bajo la prisión.

Entre las víctimas se cree que hay reclusos de la cárcel de La Modelo, así como visitantes.

Pero las autoridades dicen que la práctica de desmembrar personas y arrojar las partes a las alcantarillas también se habría presentado en prisiones de ciudades como Popayán, Bucaramanga y Barranquilla.

Caterina Heyck Puyana, fiscal especial encargada del caso, dijo el miércoles que la Fiscalía lleva investigando lo que ocurrió en La Modelo durante meses.

El hallazgo de cuerpos es parte de una investigación sobre dos exparamilitares: Mario Jaimes Mejía, alias “El Panadero” y Alejandro Cardenas Orozco, alias JJ.

Las autoridades dijeron que Jaimes es el exjefe de un grupo paramilitar en Santander. Presuntamente estando en prisión sobornó a los guardias para poder controlar el acceso a una de las alas, en donde habrían ocurrido los asesinatos.

Ambos enfrentan cargos por la tortura, secuestro y violación en el caso de la periodista Jineth Bedoya, quien investigaba asesinatos, desapariciones, tráfico de armas y corrupción en la cárcel La Modelo en mayo de 2000 cuando fue secuestrada y violada.

Con información e imágenes de CNN

Investigan barcos con cadáveres en Japón

Entre octubre y noviembre fueron encontradas 11 embarcaciones con cuerpos en descomposición

Tokio.- Casi una docena de embarcaciones con cadáveres en descomposición han sido avistadas durante el último mes en la costa nororiental de Japón.

Las autoridades investigan los casi 11 botes que se han encontrado con nacionalidad desconocida.

En algunos se han hallado material de pesca y redes, así como carteles con mensajes en coreano, lo que podría apuntar a que tienen origen en Corea del Norte.

Según las autoridades, al año llegan decenas de embarcaciones naufragadas a las costas nororientales.

En el 2015, se han localizado 34 barcos misteriosos, entre ellos los 11 registrados entre finales de octubre y noviembre.

En los últimos casos, el pasado 20 de noviembre se encontraron cuatro cuerpos en dos barcos naufragados en aguas de Ishikawa y dos días después, siete cuerpos en otro barco de madera frente a Fukui.

Con información e imágenes de Periódico ABC

Encuentran 4 cadáveres en mina de oro en Colombia

Las autoridades reportaron este viernes el hallazgo de cuatro cadáveres tras la inundación de una mina de oro en el noroeste colombiano y persiste la búsqueda de otros 11 desaparecidos.

Así lo reportó telefónicamente a The Associated Press Carlos Iván Márquez, director general de la estatal Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.

El funcionario explicó que los cuatro cuerpos fueron encontrados por unidades de socorro entre la noche de este jueves y el amanecer de este viernes.

El accidente se produjo este miércoles en una mina ubicada en el municipio de Riosucio, en el departamento de Caldas y a 200 kilómetros al noroeste de Bogotá.

Unos 100 socorristas están al frente de las labores de búsqueda.

César Urueña, director de socorro nacional de la Cruz Roja Colombiana, ha dicho que se está trabajando con tres motobombas para tratar de retirar el agua de los socavones de la mina.

Según Urueña, aunque las posibilidades de vida son mínimas para los mineros atrapados, aún se sigue hablando de desaparecidos en el caso de los otros 11 mineros.

 

Con información e imágenes de ABC Noticias.

Rescatan a hombre que estaba atrapado bajo escombros junto a cadáveres en Nepal

Un equipo de búsqueda rescató este martes a un hombre que estuvo  atrapado por unas 80 horas junto a tres cadáveres en una habitación de un edificio que colapsó en la capital de Nepal tras el sismo que asoló al país.

Rishi Khanal, de 28 años, no habría tenido acceso a agua o comida durante el tiempo que estuvo atrapado tras el sismo de magnitud 7,9 del sábado, que dejó al menos 5, 000 muertos.

“Parece que sobrevivió gracias a su fuerza de voluntad”, dijo el médico Akhilesh Shrestha, quien lo trató.

Khanal estaba en el segundo piso de un edificio de siete niveles cuando se produjo el terremoto.

Los pisos superiores estaban intactos y los equipos de rescate llegaron a él tras escuchar sus pedidos de ayuda.

El proceso de rescate duró unas cinco horas.

 

Con información e imágenes de Noticieros Televisa.