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¿Por qué el gran consumo cayó en 2016 a pesar de la recuperación?

Compramos menos alimentos y bebidas para consumir en casa pero salimos más fuera y, además, tiramos mucha menos comida.

El sector del gran consumo (el que engloba los alimentos, bebidas y productos de uso cotidiano que compramos en los supermercados e hipermercados para consumir en casa) está viviendo una salida de la crisis un tanto particular. Si con la recuperación de la economía, otros sectores como el inmobiliario, el de coches o el de electrodomésticos, están vendiendo más y mejor, con el de alimentos y bebidas está pasando lo contrario: en 2016 entró en números rojos.

En concreto, facturó un 1,2% menos y se vendió un 1,6% menos de productos, según los datos anuales presentados por la consultora Kantar Worldpanel. Esta situación puede resultar chocante si tenemos en cuenta que el consumo se ha recuperado, los españoles salimos más, no nos lo pensamos tanto a la hora de adquirir un producto y, además, miramos menos el precio que antes. Sin embargo, esta caída tiene su explicación.

Según ilustra César Valencoso, experto de Kantar Worldpanel y encargado de presentar el informe, “el del gran consumo es un sector muy estable. Independientemente del momento económico que atraviese el país, todos tenemos que comer y beber. Por eso, en épocas de crisis no cae tanto como otros, y en momentos de crecimiento económico tampoco se dispara”, resume.

El año pasado se vendió y se facturó menos por varios motivos ajenos en parte a las cifras macroeconómicas y que tienen que ver más con cómo somos y cómo vivimos. En primer lugar, consumimos más fuera del hogar y menos dentro. Si con la crisis “comprábamos productos para gastarlos en casa y ahorrar, ahora ocurre lo contrario”, dice el experto.

1. Salimos más

De hecho, en 2016 cenamos y comimos un 2,1% menos en casa, las meriendas hogareñas cayeron un 0,9%, y las salidas de después de cenar, un 1,7%. En resumen: lo único que hemos seguido haciendo en casa ha sido desayunar. En cuanto hemos podido, nos hemos lanzado a bares y restaurantes. Esto, explica Valencoso, “hace que hayamos comprado menos” en las tiendas. Ha salido ganado la hostelería y ha perdido la distribución: las cadenas de supermercados e hipermercados.

2. Tiramos menos comida

Hay otro factor que influye en el hecho de que los supermercados hayan vendido menos y es que los españoles, con la crisis, nos hemos vuelto más responsables y tiramos menos comida que antes. Es curioso, pero con antes de crisis y durante los primeros años de la misma “comprábamos más comida porque tirábamos más”.

Ahora, compramos menos porque, lo que adquirimos, lo consumimos con más responsabilidad. En el último año hemos dejado de tirar 80 millones de kilos de comida. Esos mismos que hubiéramos comprado y que hubieran acabado en la basura. Suponen un 0,2% del volumen total del gran consumo.

3. Familias más pequeñas

Hay un factor demográfico que también ha influido en el hecho de que los supermercados e hipermercados vendieran menos en 2016 y es el envejecimiento de la población. Más de la mitad de los hogares en España tiene dos o menos de dos componentes. En casi tres de cada cuatro hogares no hay niños.

Se acabó la estampa de la familia con el carro lleno hasta arriba. Las compras ahora son más individuales, como las familias. “Esto tiene que llevar al sector a reflexionar sobre si el surtido que ofrecen es e adecuado, o deben adaptarse a esta realidad”, explica Valencoso.

De hecho, España ha perdido más de dos millones de personas de la franja de entre 25 y 34 años, esa en la que somos más desprendidos. “Estos factores han hecho que el volumen (los kilos y litros de producto vendidos) haya caído un 1,6%”, dice el experto de Kantar.

Sensibles al precio

En 2016 los precios subieron una media de un 1%. Sin embargo, “el consumidor no ha aceptado este incremento y ha optado por comprar cosas más baratas”. Esto ha hecho que el sector “haya asumido” esta diferencia. “El cliente no está dispuesto a pagar más si no hay un valor añadido”, dice Valencoso, para quien ahora “estamos en una fase de estabilidad”: el cliente asume lo que cuesta algo y paga más por ello sólo si le aporta valor.

El informe de Kantar repasa la evolución del sector en los últimos 15 años, con un veredicto más que positivo: la facturación en productos de gran consumo (alimentos, bebidas, droguería…) ha crecido casi un 40% desde 2001 y, además, se ha vendido un 11% más.

Con información de El Mundo.

¡Ojo con la sal! Esta es la cantidad que se considera ‘saludable’ consumir

La sal no tiene muy buena fama. Hace aumentar la presión y el riesgo a sufrir un paro cardíaco. Pero, a su vez, tampoco se puede estar sin cloruro de sodio, que es una de las sustancias que aporta.

El sodio, el potasio y el cloruro ayudan a regular el líquido en el cuerpo. El sodio y el cloruro generan una retención del agua en los tejidos, mientras que el potasio fomenta su salida. El sodio y el cloruro regulan la presión y transmiten impulsos nerviosos, que permiten que uno sienta dolor, frío o calor. Para que el cuerpo pueda cumplir esas funciones, necesita sal, pero no más de seis gramos por día, es decir, una cucharadita.

Pese a que esto es sabido, existen muchos estudios que demuestran que gran parte de la población consume mucho más de la medida recomendada. En Alemania, por ejemplo, las muestras indican que un 70 por ciento de las mujeres y un 75 por ciento de los hombres consumen más de 6 gramos diarios de sal. Eso tiene consecuencias.

El consumo de más genera problemas de presión. Bajar la sal no es tan fácil cuando uno está acostumbrado a su sabor. Además, la vida lo complica un poquito más, porque no basta con no poner el salero sobre la mesa. De hecho, la sal de mesa que comemos todos los días con las comidas es una parte más bien menor de lo que ingerimos a diario.

La mayor parte de la sal que consumimos a diario está en los alimentos procesados: en el pan, la carne, los embutidos y lácteos. “Cuatro rebanadas de pan de unos 35 gramos cada una aportan dos gramos de sal”, advierte el Dr. Dieter Klaus.

Los embutidos curados contienen más sal que los no curados y los quesos duros son más salados que los frescos. Ni hablar de los snacks “clásicos”, que a veces parecen presentar la sal como su principal ingrediente.

Al hacer las compras, es útil analizar la descripción de los ingredientes. Si está indicado cuál es el contenido de sodio, se puede calcular el contenido de sal multiplicando la cifra del sodio por 2,54. En lo que respecta a la sal pura, en el supermercado las ofertas son múltiples. Existe sal de mar, fleur de sal, sal gema o sal de roca, sal negra de Hawaii y sal del Himalaya.

En algunas tiendas también se pueden adquirir alimentos de bajo contenido en sal y sodio. Y para reemplazar la sal en la cocina, lo mejor es incorporar más hierbas y condimentos. Si el salero se hace inevitable, siempre es mejor escoger sal con yodo, que es importante para la glándula tiroidea, y con flúor, que es bueno para los dientes y para prevenir caries. Las sales suelen indicar en el envase si contienen esos ingredientes.

Como muchos cambios, conviene reducir paulatinamente la cantidad de sal para irse acostumbrando de a poco al cambio de sabor.

Con información e imágenes de Nueva Mujer

5 claves para reducir el consumo de azúcar y cuidar tu salud

Una dieta balanceada será la clave para que reduzcas tu consumo de azúcar y evites enfermedades como la diabetes y la obesidad.

Hemos escuchado en repetidas ocasiones que es importante reducir nuestro consumo de azúcar para prevenir enfermedades como la diabetes y la obesidad. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado que tanto adultos como niños limiten su consumo a menos del 10% de la ingesta caloríca total diaria, pues los altos niveles de azúcar en la sangre triplican el riesgo de sufrir un ataque al corazón y accidentes cardiovasculares, ceguera y complicaciones durante el embarazo.

La nutrióloga Maricarmen Osés, miembro de la Sociedad de Nutriología, quien nos explicó que el azúcar como tal no hace daño, sino la cantidad que consumimos. “La recomendación es seis cucharaditas de azúcar al día, unos 25 gramos aproximadamente, pero en algunos países de América Latina consumimos entre 20 y 23 cucharaditas. El 70% del exceso de azúcares proviene de las bebidas, es decir, que si bebiste una lata de soda, ya acabaste con tu cuota diaria, por lo que deberías elegir productos que no estén endulzados o hacer sustituciones por endulzantes no calóricos que puedan aportar el mismo gusto dulce”.

 

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La nutrióloga explica que el azúcar tiene la capacidad de absorberse rápidamente hacia el torrente sanguíneo y elevar los niveles de glucosa, esto hace que el pancreas dispare una inyección de insulina; “a mayor producción de insulina, mayor grasa abdominal. Por supuesto, una dieta balanceada debe promover una secreción de insulina, pero cuando un carbohidrato simple como el azúcar dispara esos niveles tan altos de insulina, se genera todo un mecanismo de conservación en el cuerpo de adiposidad y de hiperinsulinemia”.

De acuerdo con la especialista, la clave para llevar una dieta balanceada sin abandonar los sabores dulces es encontrar un punto de equilibrio para no hacer un cambio restrictivo que no podamos cumplir. Y es que la mayoría de las personas no tiene conciencia de estar consumiendo grandes cantidades de azúcar, pues no son muy evidentes en la comida y es muy difícil saber cuántas cucharaditas de azúcar tiene cada alimento.

La también vocera de Splenda nos compartió cinco tips para lograr reducir nuestro consumo de azúcar de manera fácil y saludable.

 

1. Tu dieta debe de incluir todo tipo de alimentos. Una dieta nutritiva y balanceada incluye todos los grupos alimenticios, es decir, frutas, verduras, proteínas animales y vegetales, y los famosos carbohidratos, como pastas harinas y cereales. De este último grupo es mejor escoger aquellos integrales.

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2. Hacer ejercicio. El peso está determinado por el balance entre el gasto y el consumo de energía. Si gastas dos mil calorías al día, puedes comer dos mil calorías, pero si eres una persona sedentaria que gasta mil 300 calorías y consume dos mil, ese excedente de calorías se va a acumular en forma de grasa y eso genera un aumento de peso. Cuando controlas el consumo, tienes que cuidar también el gasto, porque éste determina cuánto puedes consumir.

 

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3. Buena hidratación. La dieta no sólo es la comida, sino también la bebida. La recomendación general es consumir un mililitro por cada caloría, por eso sugieren beber dos litros diarios, porque en general la dieta se cierra a dos mil calorías. Todas las bebidas que consumas deberían de ser sin azúcar o utilizar sustitutos y endulzantes que tengan casi el mismo sabor del azúcar, pero que van a permitir que te hidrates saludablemente.

 

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4. Los postres sólo para momentos especiales. Los postres son ocasionales, no puedes pretender comerlos todos los días, pero sí los fines de semana o en ocasiones especiales. Lo mejor es buscar propuestas más saludables, porque no es lo mismo una dona que una paleta helada casera hecha con fresas molidas.

 

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5. Cuidar las cantidades. Puedes consumir de todo en porciones moderadas, siempre y cuando fracciones tu dieta, hagas colaciones y no pases muchas horas sin comer. Puedes convertir algo bueno en malo cuando comes demasiado o puedes convertir algo que tenga fama de malo en bueno siempre que sea en pequeñas cantidades.

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Con información e imágenes de Nueva Mujer

4 cambios que te ayudarán a ahorrar en lo que más gastas: la comida

Ahorrar en comida no es fácil. La actriz hollywoodense Gwyneth Paltrow se dio cuenta cuando falló en su intento de comer una semana con 29 dólares, que es la suma que recibe una persona de escasos recursos en Estados Unidos. Eso no significa que comer con poco sea imposible.

Una encuesta del INEGI de 2012 revela que el rubro en que más gastamos los mexicanos es en alimentos y bebidas no alcohólicas. ¡Más de la cuarta parte de nuestro salario se dedica a nuestra alimentación! Para reducir el gasto de este rubro te dejo los siguientes tips:

1. No confíes en la fecha de caducidad
Nadie quiere enfermarse por comer algo echado a perder, pero lo que está pasando en la actualidad es una ridiculez. La mitad de la comida producida en el mundo se va a la basura. En México, tiramos 30,000 toneladas de alimentos diariamente. Y una culpable es la fecha de caducidad, que no debe confundirse con la fecha de consumo preferente. El consumo preferente significa que después de esa fecha el artículo puede no tener la mejor textura o sabor. Por ejemplo, mi bote de miel tiene fecha de consumo preferente de diciembre 2017, a pesar de que se ha encontrado miel deliciosa en las tumbas egipcias. Esto conviene a la compañía de miel, porque así tiro mi producto en perfecto estado y les compro otro.

La fecha de caducidad sí se le pone a productos que se echan a perder, pero suele ser muy conservadora. La mejor política es guiarse por el olor, la consistencia y el sabor de un producto. Si compras un pollo que huele horrible pero su fecha de caducidad dice que le falta una semana, ¿te lo comerías? Así también, no tienes por qué tirar un producto que todavía está fresco sólo porque la fecha de caducidad ya pasó. Confía en tus cinco sentidos.

2. Conoce los poderes y debilidades de tu refrigerador
Yo solía pensar que el refrigerador era un lugar libre de contaminación. Sin embargo, existen muchas bacterias que gozan del frío y la humedad del frigorífico, y muchas de ellas hacen que los alimentos se echen a perder más rápido. Una estrategia es guardar tus frutas y verduras bien secas en tópers sellados, antes de meterlas al refrigerador. Así, en lugar de un par de días, los vegetales te durarán semanas. Recomiendo también comprar una centrifugadora, para secar bien las hojas antes de meterlas al tóper. Es muy importante conocer qué alimentos necesitan ser refrigerados y cuáles no, y también debes saber cómo usar bien tu frigorífico.

3. Vigila tus entradas y tus salidas
Ahorrar en alimentos es una habilidad y, para desarrollarla, es necesario que sepas en dónde te encuentras. Durante un mes, registra la comida que compras y la que tiras o la que no usaste. Después de este análisis, realiza los cambios necesarios. Algunos consejos son:

  • Es importante planear las comidas y porciones que necesitarás. Esto te permitirá hacer compras de comida una vez a la semana o a la quincena, y así ahorrarás tiempo y gasolina.
  • Revisa el estado de tus alimentos cada día, para usar los que están menos frescos primero.
  • -Cuando te sea posible, haz equipo con amigos, vecinos o familiares para turnarse la elaboración de platillos o intercambiar guisados.
  • Para gastar menos, es importante identificar los comercios y tipos de alimentos con mejores precios.
  • Comprar comida perecedera en tiendas de mayoreo suele provocar mucho desperdicio, evítalo.

4. Cambia tu dieta
Hay más de un 70% de probabilidades de que tú, querido lector, tengas sobrepeso. Como ya había mencionado en mi serie de tres artículos (aquí el primero) (aquí el segundo) (aquí el tercero), bajar de peso puede ayudar a tus finanzas.

En México, gastamos demasiado en bebidas azucaradas como refrescos de cola, que además de engordarnos nos arruinan la salud. Los lácteos y postres, aunque deliciosos, no son necesarios, y puedes eliminarlos o reducirlos de tu dieta sin consultar a un nutriólogo.

Las comidas preparadas, ya sean del súper o restaurantes, suelen ser más costosas y menos saludables que un menú casero bien pensado. Los ingredientes tienden a ser más procesados y de menor calidad y, frecuentemente, para mejorar el sabor, les agregan más grasas y azúcares.

Para ahorrar, también es importante abrirse a una gran variedad de alimentos que podrían ser más baratos por ser de temporada o de producción local. Date permiso de adquirir un gusto culinario variado, que te permita adaptarte mejor a las variaciones de precio en los alimentos.

Cambiar las costumbres alimenticias no es fácil, pero tiene grandes recompensas.

Y tú, ¿cómo ahorras en comida?

Con información e imágenes de Dinero en Imagen

Esto es lo que pasa en el cerebro al consumir mucha azúcar

Una  investigación con roedores llevada a cabo por la Universidad de Princeton dio a conocer que luego de suspender el alimento a estos animales y darles la opción de una comida azucarada y una normal, estos preferían la primera.

Después de un mes de seguir este patrón diario, las ratas mostraron comportamientos similares a los de adicción con el consumo de drogas. Al consumir grandes cantidades de azúcar, mostraban signos de ansiedad y depresión durante el periodo de privación de alimentos.

Al respecto, científicos expusieron que al igual que las drogas, el azúcar y su consumo excesivo provoca la liberación de dopamina en nuestro cerebro y produce una sensación similar al de la necesidad de consumir azúcar –parecido al de la necesidad de consumir drogas–.

En pocas palabras, esto significa que el acceso repetido al azúcar, con el tiempo conduce a la reacción de dopamina prolongada, mayor sensación de recompensa del cerebro y una necesidad de consumir más azúcar para activar todos los receptores de dopamina del cerebro que ya se acostumbró a recibir.

El cerebro se vuelve tolerante a ella y se necesita mucho más cantidad para alcanzar el mismo estado de satisfacción, expuso uno de los autores de la investigación, Carlo Calantuoni.

Además, otro estudio publicado en “ResearchGate” a inicios de este año por el investigador Victor Mangabeira, asegura que el eliminar el azúcar de nuestra dieta también está relacionado a un comportamiento impulsivo.

Los experimentos mencionados son “extremos”. Sin embargo, nos dan una idea de las bases neuroquímicas de la dependencia del azúcar en nuestro cerebro.

Con información e imágenes de Publimetro

Aumentará 7% consumo de carne este año en México

En los establecimientos que tienen la certificación Tipo Inspección Federal (TIF) se realiza el 57 por ciento del sacrificio de animales de consumo en el país, mientras que hace 10 años sólo era 32 por ciento.

La Asociación Nacional de Establecimientos Tipo Inspección Federal (ANETIF) consideró que este año el consumo de carne proveniente de rastros certificados podría registrar un crecimiento de 7.0 por ciento.

José Inés Cantú Chapa, presidente de la ANETIF, destacó que ya existen 450 empresas y rastros de carne certificados en México y se espera que más empresas del ramo consigan la certificación el próximo año.

No obstante lo dicho por la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre ciertos tipos de embutidos y su supuesta relación con el cáncer, dijo, lo cierto es que el consumo de carne de calidad certificada es inocuo y está creciendo su consumo en territorio nacional.

En los establecimientos que tienen la certificación Tipo Inspección Federal (TIF) se realiza el 57 por ciento del sacrificio de animales de consumo en el país, mientras que hace 10 años sólo era 32 por ciento, destacó.

Cantú Chapa comentó en entrevista que una de las cosas que interesa al sector es que haya más cadenas de fríos para que el alimento llegue en las mejores condiciones a los lugares donde se elabora comida.

En ese sentido, señaló que la reciente sociedad que formalizaron la mexicana Pacific Star Foodservice y la estadunidense Sysco, contribuye a fortalecer las mejores prácticas en esa infraestructura en México, debido a la tecnología de punta que utilizan.

Destacó que Pacifc Star fue condecorada este año con el Premio Nacional de Calidad 2015 debido a sus sistemas de frigorífico y distribución, que garantizan la conservación e inocuidad del alimento.

“A los ganadores de este año como Pacific, los estamos poniendo de ejemplo a seguir para el sector, pues contribuyen a modernizar esta industria y que los mexicanos tengan productos en el caso de los cárnicos, de la más alta calidad en sus mesas”.

Asimismo destacó que las exportaciones de carne también están en aumento, por ejemplo, han crecido en alrededor de 8.5 por ciento con 300 mil toneladas este año a diversos países de Europa, así como a Japón.

Con la certificación de más rastros y la reciente declaratoria de que México está libre de fiebre porcina clásica, se puede anticipar también que aumenten las exportaciones de carne de cerdo, sobre todo del Bajío mexicano a países como Japón, consideró.

La producción de carne en México es de un millón 800 mil toneladas, y de acuerdo con datos de la ANETIF recopilados de asociaciones como la Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), el consumo de carne sigue en aumento.

Con información e imágenes de El Horizonte

En EU consumen cada vez más mariguana

Un nuevo reporte sobre el consumo de mariguana en Estados Unidos, arroja que la práctica se duplicó pasando de la del 4,1 % al 9,5 % en la última década, según lo refiere un informe del Instituto Nacionale de Salud (NIH) divulgado hoy.

“Basados en los resultados de nuestras encuestas, el uso de marihuana en Estados Unidos ha aumentado rápidamente en la pasada década, con cerca de 3 de cada 10 personas que utilizan marihuana hasta el punto de ser considerada una adicción”, afirmó George Koob, director del Instituto Nacional de Alcoholismo (NIAAA), que dirigió junto con los NIH el informe.

El estudio se realizó con un sondeo que incluyó entrevistas a 79.000 personas sobre consumo de alcohol, drogas y condiciones psiquiátricas relacionadas en los períodos de 2001-2002 y 2012-2013. “En este punto, es importante que la comunidad científica ofrezca información al público sobre los peligros potenciales”, dijo Koob.

Asimismo, los hispanos registraron un incremento significativo en la prevalencia del consumo de marihuana, del 3,3 al 8,4 % durante los últimos diez años. Actualmente, 23 estados de EU cuentan con leyes que permiten el consumo de marihuana con fines medicinales, y otros cuatro, además del Distrito de Columbia, han legalizado el uso placentero de la droga.

 

 

Con información e imágenes de SDP Noticias.

¿Cuánta cerveza consumen los mexicanos?

La agencia de investigación de mercados, Kantar Worldpanel México, ha publicado los datos cuantitativos del consumo cervecero de los mexicanos en promedios de mes y anuales.

Según el estudio, los mexicanos consumen 6.1 litros de cerveza al mes, mientras que en diciembre la cifra sube a 7.9 litros. Aún así, México que tiene fama de país cervecero, se ubica en la sexta posición como mayor consumidor en el mundo. 

La agencia reveló que tan sólo en el último año, 69% de los hogares mexicanos compró cerveza. Aunque en los últimos años, las marcas de cerveza light han ganado popularidad, 67% de los mexicanos prefiere las regulares, frente a 33% que compra light.

Asimismo, Kantar Worldpanel expone el principal canal de compra de los consumidores es la tiendita de la esquina, en donde se adquieren cuatro de cada 10 litros, de manera que el 30% de la cerveza se compra en depósitos y 11% en tiendas de conveniencia, añdiendo que el nivel socioeconómico C es el que más compra cerveza, al menos una vez al mes adquiere tres litros.

Finalmente, en promedio, los mexicanos pagan 28 pesos por litro de cerveza y 56% de lo que se consume en el hogar es en botella de vidrio, en contraste con 44% en lata.

 

 

Con información e imágenes de SDP Noticias.

Mexicanos son más ‘infieles’… a las marcas comerciales

La infidelidad a las marcas comerciales subió en el último bienio en México y Brasil, a diferencia del resto del mundo, donde bajó ligeramente, reveló el lunes un estudio divulgado en Sao Paulo.

El 68% de los ejecutivos consultados en Brasil y México -países usados como muestra en la región- manifestaron que los consumidores ya no son más fieles con sus marcas, de acuerdo con el capítulo latinoamericano del estudio global ‘Herramientas de gestión y tendencias’, de la consultora internacional Bain & Company.

La cifra se compara con el 63% que registraron ambos países en el informe divulgado en 2013, de acuerdo con los mismos ejecutivos.

En el bienio 2013-2014 la infidelidad a las marcas aumentó en América Latina, aunque a nivel global se presentó una mejoría al pasar del 67% en el informe anterior (2011-2012) al 62% actual.

El estudio entrevistó a 1,067 ejecutivos de todo el mundo y en el caso brasileño dijo que se presentó “un escenario desafiante para las marcas”, principalmente por una economía frágil con previsiones de contracción del 2.7% para este año y una inflación disparada que doblará la meta oficial del 4.5% y el techo máximo del 6.5%.

“Por cuenta de la crisis, muchos consumidores (en Brasil), principalmente de la clase media, están desacelerando sus gastos, tendiendo a dar preferencia al precio y no al nombre en las etiquetas”, resaltó el informe.

Para Alfredo Pinto, socio de Bain & Company, “en épocas de consumo más retraído, ‘provocar’ al cliente se torna más importante”.

No obstante, el especialista señaló que a pesar de un periodo turbulento, la estrategia debe ser siempre enfocada en el crecimiento como una “prioridad”.

 

 

Con información e imágenes de CNN Expansión. 

¿Cómo usan los mexicanos su tarjeta de crédito?

¿Cuánto usan los mexicanos la tarjeta de crédito? ¿De cuánto son sus deudas? ¿Las pagan? Estas y otras preguntas fueron resueltas por la Encuesta sobre el uso de tarjetas de crédito en México.

Los tarjetahabientes mexicanos saben más sobre el límite de su tarjeta de crédito que sobre las tasas de interés que éstas les ofrecen, sin importar su nivel educativo.

La encuesta, realizada por expertos del World Justice Project, el Instituto Tecnológico Autónomo de México y de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef), mostró que mientras 98% de los 1,003 encuestados conocía el límite de su tarjeta de crédito, solo 79% sabía sobre las tasas de interés derivadas de su uso.

Además, se encontró que las personas que pagan el interés de su tarjeta de crédito se endeudan únicamente a 1.6 meses de su ingreso mensual. Esto puede ser explicado porque, en la actualidad, cada vez más personas liquidan su deuda en la tarjeta antes de que crezcan los intereses.

El promedio de consumo de los tarjetahabientes mexicanos es de 5,800 pesos mensuales.

Pero, ¿por qué obtienen los mexicanos tarjetas de crédito?

“La liquidez es la razón principal para obtener una nueva tarjeta”, señala el estudio. Y es que 36% de los encuestados indicó que necesita una mayor línea de crédito, mientras que 16% asegura que busca tener un respaldo en caso de robo. 12% reportó que acepta tarjetas cuando siente que tiene mejores tasas de interés.

Además, se encontró que las personas que perciben un ingreso inferor a los 9,000 pesos tienen sólo una tarjeta, mientras que los que ganan más de 14,000 pesos tienen tres o más plásticos.

La encuesta fue realizada en la Ciudad de México y forma parte del documento de investigación Borrowing on the Wrong Credit Card: Evidence from Mexico (Endeudándote en la tarjeta de crédito incorrecta: Evidencia de México).

 

 

 

Con información e imágenes de CNN México.