Gasolinazo

Pemex niega desabasto; “existe sobredemanda”

CIUDAD DE MÉXICO.

El director general de Pemex Transformación Industrial, Carlos Murrieta Cummings, dijo que el problema de desabasto en algunas zonas del país se debe a que la gente ha comenzado a hacer compras de pánico y esto provoca una sobredemanda que está siendo difícil abastecer.

 Se ha registrado un aumento de entre 20 y 40% en la venta de combustible, “eso es lo que genera el estrés al llevar el producto a las estaciones de servicio”, dijo en una entrevista telefónica con Ciro Gómez Leyva.

El funcionario sostuvo que, ante la posibilidad de desabasto, hay una sobredemanda en las estaciones, por lo que hizo un llamado para evitar compras de pánico de combustible, principalmente en San Luis Potosí, donde se han registrado tomas clandestinas, pero no hay problemas de abasto del energético.

El funcionario explicó que en la zona del Bajío se presenta una situación particular, pues para abastecer de combustible, este se tiene que transportar desde varias zonas de México.

Este diario publicó en agosto la versión del presidente de la Comisión de Energía del Senado, Salvador Vega Casillas, que dice que las refinerías del país no tienen la capacidad de producir gasolinas, debido a que sólo pueden refinar petróleo ligero y el crudo mexicano es pesado.

Además de los problemas de operatividad, presupuesto y vejez de la maquinaria de los seis complejos del país.

Carlos Murrieta le dijo que hay tres formas de abastecimiento de combustible: las pipas blancas de Pemex, que los gasolineros vayan directamente por el combustible a la terminal, el llamado autoabasto; o el llevar producto de una terminal a otra.

Además de las compras de pánico, el director de Pemex Transformación Industrial habló de las tomas clandestinas que se registran en el ducto que lleva combustible del Bajío a Guadalajara, lo que provoca que el suministro se pare por horas “y, por otro lado, puede generarse un derrame que sería muy grave”.

NO COMPRAR EN BIDONES

Las compras de pánico de gasolinas y diesel, en diversos estados del país, han disparado entre 40 y 50% la demanda de combustible, lo que ha fomentado la reventa en las orillas de las carreteras a precios muy superiores a su costo real.

Fuentes de Petróleos Mexicanos dijeron a este diario que la procedencia de los combustibles que están siendo comercializados de esa manera, podrían no ser totalmente de procedencia ilícita, sino de las ordeñas que el crimen organizado hace a la red de ductos, por lo que esta actividad podría ser tipificada como delito grave con penas de 15 a 25 años de prisión y multas de 15 mil a 25 mil días de salario mínimo.

La empresa tampoco niega la posibilidad de que algunas estaciones de servicio estén acaparando el combustible para venderlo en un mayor precio a partir de enero de 2017, comportamiento que también está tipificado como delito.

La petrolera hizo un “llamado a la población a no adquirir ni almacenar combustibles en recipientes como bidones o garrafones no diseñados para este efecto, ya que son productos altamente inflamables y los vapores que emanan provocan graves daños a la salud”.

Insistió en que comprar y almacenar los combustibles de esta manera está provocando una sobre demanda, lo que dificulta la recuperación del equilibrio entre el surtimiento y el consumo de combustibles.

“Pemex exhorta a la población a adquirir únicamente la gasolina que habitualmente requiere y hacerlo directamente en la bocatoma de sus vehículos automotores,” e insistió en que mantener almacenado este combustible en época de fiesta resulta aún más riesgoso.

Cabe recordar que, en enero pasado, el gobierno federal publicó en el Diario Oficial de la Federación la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos cometidos en Materia de Hidrocarburos, con el objetivo de fortalecer el marco jurídico y con ello poder combatir el robo a los ductos de Pemex, sin embargo, aún no se han logrado erradicar estas prácticas cometidas principalmente por el crimen organizado, quienes venden los combustibles robados en el mercado negro, dejando pérdidas millonarias a Pemex.

Aunque la Ley no habla de la reventa de combustibles, práctica que está proliferando por la escasez, sí menciona como delito comprar, enajenar, recibir, adquirir o negociar hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos, sin derecho y sin consentimiento de asignatarios, contratistas, permisionarios, distribuidores.

Con información de Dinero en Imagen.