Xenofobia

Sentencian a hermanos que atacaron a mexicano por influencia de Donald Trump

Los hermanos Scott y Steven Leader fueron sentenciados a tres años de prisión por atacar a un mexicano que dormía cerca de una estación de trenes

Una corte de Boston sentenció a prisión a los hermanos Scott y Steven Leader, quienes en agosto pasado atacaron al mexicano Guillermo Rodríguez, inspirados en parte por las declaraciones del multimillonario Donald Trump contra la migración.

La oficina del procurador del condado de Suffolk indicó en un comunicado que las sentencias de tres años de prisión para Scott y de dos años y medio para Steven fueron dictadas el lunes luego que los acusados se declararon culpables de los cuatro cargos que enfrentaba cada uno.

El juez Peter Krupp determinó que los acusados purgarían tres años de libertad condicional y 20 horas de trabajo comunitario y completarán un programa de sensibilización cultural, además de las sentencias a prisión.

“Este ataque sin provocación a un hombre que dormía repugnó a todos los fiscales, defensores de las víctimas y patrulleros que trabajaron en el caso. La cárcel del estado era la única sentencia apropiada”, manifestó Daniel Conley, procurador del condado de Suffolk.

La fiscalía indicó que los hermanos Leader golpearon, patearon y orinaron a Rodríguez, de 58 años de edad, mientras dormía cerca de una estación de trenes. Además, uno de ellos golpeó a Rodríguez de manera repetida con una barra de metal.

Testigos afirmaron que los Leader se alejaron del lugar riéndose del incidente.

Asimismo, según los registros oficiales, uno de los responsables afirmó luego de ser detenido que Donald Trump “tenía razón” en su propuesta de deportar “a todos estos ilegales”.

Rodríguez, residente permanente de Estados Unidos, fue tratado en un hospital por presentar la nariz rota, así como serias contusiones en el torso y otras heridas.

En un mensaje leído durante la audiencia por la fiscalía, Rodríguez expresó: “siento el dolor en todo mi cuerpo luego de este incidente. No creo que mis dedos vuelvan a ser los mismos”.

“Vine a este país hace muchos años y trabajé duramente en los campos agrícolas para dar vegetales a la gente de aquí. Me hice residente permanente de este país hace muchos años, pero aunque hubiera sido indocumentado no hubiera merecido ser golpeado de ese modo”, afirmó Rodríguez.

Tras el ataque, Donald Trump indicó que sus seguidores eran personas “muy apasionadas”.

“Yo diría que la gente que me está siguiendo es muy apasionada. Aman este país y quieren que este país vuelva a ser grande”, añadió el aspirante a la presidencia de Estados Unidos.

Más tarde, condenó el ataque. “El incidente de Boston es terrible. Necesitamos energía y pasión, pero debemos tratarnos con respeto. Nunca perdonaría la violencia”, escribió en un mensaje en su cuenta de Twitter.

El Consulado General de México en Boston dio esta martes “la bienvenida a la decisión de la corte de aceptar la declaración de culpabilidad de los hermanos Scott y Steven Leader por los crímenes de odio cometidos en contra del señor Rodríguez”.

Reiteró la “enérgica condena” a la agresión y llamó a que “las contribuciones de la comunidad migrante a la economía, a la sociedad, a los valores y a la cultura de Estados Unidos sean reconocidos y constituyan el eje de la estrecha vinculación entre nuestras sociedades”.

Con información e imágenes de El Horizonte

Maduro: ‘quien se mete con México se mete con Venezuela’

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, repudió hoy las palabras del magnate y político estadounidense Donald Trump contra los inmigrantes mexicanos que llegan a Estados Unidos, al tiempo que calificó al empresario de “bandido” y “ladrón”.

“Repudio total a las declaraciones de Donald Trump. Bandido, ladrón, cómo te vas a meter con nuestros hermanos de México que bastante perseguidos y explotados son por ustedes”, afirmó Maduro durante una conexión de la estatal VTV con su despacho en el palacio presidencial en Caracas.

“Qué indignación, quien se mete con México se mete con Venezuela. Quien se mete con los mexicanos se mete con los venezolanos”.

Trump, quien el martes presentó su candidatura para ser elegido por el Partido Republicano para las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016, aseguró, durante el discurso en el que reveló sus intenciones que de llegar a la Casa Blanca, que construirá un “gran, gran muro” en la frontera de México y hará que este país “lo pague”.

“Cuando México nos envía a su gente no nos está enviando a los mejores. Están enviando gente que tiene muchos problemas y los están trayendo con ellos. Traen drogas, crimen, son violadores”, opinó el magnate.

Maduro, como presidente de la Venezuela “de (Simón) Bolívar y de (Hugo) Chávez”, levantó hoy la voz “en defensa del pueblo de México ofendido” por el magnate estadounidense, a quien también calificó de “pelucón” (aristócrata), término que utiliza a menudo para descalificar a sus opositores políticos.

“Ahí está el pelucón de Donald Trump ofendiendo al pueblo mexicano, al pueblo de Emiliano Zapata, al pueblo de Pancho Villa, al pueblo digno de México”.

“Los pelucones, los oligarcas, los magnates al final son lo mismo compatriotas”.

Las declaraciones de Trump han levantado el rechazo de varios gobiernos latinoamericanos, encabezados por el agraviado, México, cuyo canciller, José Antonio Meade, sostuvo ayer que las palabras del magnate reflejan “prejuicios” sobre la situación social del país, así como una “profunda ignorancia”.

“Un político que desconoce su realidad, que desconoce el contexto en el que está participando, no tiene buenos augurios”, aseguró el canciller al respecto.

 

Con información e imágenes de Noticieros Televisa.

Sudáfrica moviliza al ejército para detener ola de violencia xenófoba

El ejército de Sudáfrica fue movilizado este martes a la ciudad de Alexandra en Johannesburgo con el fin de ayudar a la policía en la lucha contra los actos de violencia xenófobos que han dejado siete muertos en las últimas dos semanas.

Fueron las diásporas africanas que residen en Sudáfrica quiénes demandaron este despliegue de fuerzas militares como “último recurso”, señaló la ministro de Defensa, Nosiviwe Mapisa-Nqakula.

“El ejército será empleado como fuerza de disuasión contra la criminalidad”, explicó en una visita a Alexandra, donde se produjeron nuevos incidentes durante la noche.

Mapisa-Nqakula señaló que el rol del ejército no será sustituir a la policía y que es “precisamente porque no somos un Estado militarizado” que las fuerzas del orden están interviniendo paulatinamente.

También se están movilizando elementos en la provincia de Kwazulu-Natal en donde comenzaron los conflictos y donde se encuentra la ciudad de Durban. “Es nuestra responsabilidad garantizar que todo el país vaya bien”, agregó.

El ejército sudafricano no había sido desplegado por razones de esta naturaleza desde mayo de 2008, momento en que otra ola de violencia dejó 62 muertos.

En documentos oficiales se reporta que la violencia ha dejado siete muertos — tres sudafricanos y cuatro extranjeros –, aunque el balance no es completamente fiable.

Además de las muertes, estos conflictos han causado que miles sean deslazados, entre ellos alrededor de 900 personas que decidieron ser repatriados.

Sudáfrica acoge a 2 millones de inmigrantes africanos oficialmente registrados, junto a numerosos refugiados y sin papeles.

Esta ola de violencia refleja la frustración de la mayoría negra, que sigue estando privada del acceso a una educación de calidad, a salarios decentes o simplemente, a un trabajo.

Estos actos de violencia representan un duro golpe económico y diplomático para el país debido a que se había decidido apostar por el turismo.

 

Con información de CNN México.

Detrás de los ataques xenófobos en Sudáfrica.

El las principales ciudades de Sudáfrica, los extranjeros tratan de esconderse en estaciones de policías y en estadios deportivos. Personas macheteando a inmigrantes a muerte, tiendas saqueadas e incendiadas son lo que tienen que enfrentar estas personas día a día.

El pasado viernes, en un intento por detener a una multitud que incendiaba negocios de migrantes, la policía de Johannesburgo disparó balas de goma hacia las personas. El resultado de esta ola de violencia hasta el día de hoy ha sido la muerte de seis inmigrantes, el último registrado el pasado miércoles.

Los ataques continúan y otras países del continente intentan evacuar a sus ciudadanos de Sudáfrica. Sin embargo, esta no es la primera vez que una ola de violencia xenófoba explota en un país del continente africano.

Pero, ¿que inició los ataques? 

La violencia comenzó justo después de que el rey de los zulúes, Goodwill Zwelithini, dijera en una reunión que los extranjeros deberían “empacar sus maletas e irse” porque están ocupando los trabajos de los locales. Estas declaraciones fueron un detonador para la violencia contra los inmigrantes en la ciudad de Durban.

La gente cerca del rey ha negado que el hiciera esos comentarios e incluso señalaron que fueron los medios los que malinterpretaron sus palabras. A pesar de que los reyes son, en mayor parte, figuras ceremoniales en el país, definitivamente tienen mucha influencia en sus comunidades.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) explicó que los ataques comenzaron en marzo después de que se presentara una trifulca laboral entre locales y extranjeros.

Ahora bien ¿por qué atacar a los inmigrantes?

Ciudadanos sudafricanos han acusado a los inmigrantes por la falta de oportunidades laborales que existe en el país y argumentando que debilitan los negocios locales y contribuyen a que haya un índice de criminalidad más alta. Según cifras gubernamentales, la tasa del desempleo en el país es de aproximadamente 25%.

Jacob Zuma, presidente de Sudáfrica, declaró que su gobierno esta enfocado en atender cuestiones sociales y económicas. Además dijo que los inmigrantes son una parte importante de la economía, pues traen habilidades que están en demanda y no deberían de verse como criminales. “Mientras que algunos extranjeros han sido arrestados por diversos crímenes, es engañoso y está mal encasillarlos o marcarlos a todos como involucrados con el crimen en el país.

Ahora bien ¿cuántos inmigrantes hay en Sudáfrica?

Alrededor de 2 millones de inmigrantes, documentados e indocumentados, tiene el país sudafricano. Esto representa el 4% del total de la población, según un estudio de la Universidad de Witwatersrand. Dentro de los inmigrantes, las personas provenientes de Zimbabwe representan el grupo más grande de migrantes.

Además, Sudáfrica es uno de los principales destinos para africanos de clase alta debido a su cercanía y su gran infraestructura.

¿Ha habido algún tipo de antecedente de ataques xenófobos en Sudáfrica?

Sí. Siete años atrás, Johannesburgo llego a ser el centro de tensiones anti-inmigrantes que resultó en docenas de muertes y que eventualmente se esparciría a Ciudad del Cabo. El mayor número de víctimas fue de origen zimbabwenses, que habían llegado a Sudáfrica para huir de la represión y dificultades económicas que había en su país de origen. Durante esta ola de violencia, la policía sudafricana arrestó a más de 200 personas.

Además, en enero de este mismo año, hubo otro brote de violencia hacia los extranjeros en donde se atacaron e incineraron negocios de inmigrantes.

Pero, ¿se puede considerar a la desigualdad como un factor?

Se debe de considerar que la mayoría de los ataques han sucedido en zonas pobres y marginalizadas.

“Depende de esta generación y las siguientes tomar los garrotes donde tú (Mandela) lo dejaste. Depende de ellos, a través de servir para profundizar nuestra democracia, atrincherar y defender la constitución, erradicar la pobreza, eliminar la inequidad, luchar contra la corrupción, y servir siempre con compasión, respeto, integridad y tolerancia”, aseguró la Fundación Nelson Mandela en un comunicado.

“Xenofobia, racismo y sexismo se deben combatir con tenacidad, sabiduría y entendimiento”.

El miedo por los ataques sigue creciendo dentro del país, por lo que los sudafricanos han tomado el internet y las redes sociales para protestar contra los ataques xenófobos y contra la violencia.

 

Con información e imágenes de CNN México. 

Sudáfrica vive actos xenófobos por tercer día consecutivo

Los saqueos de comercios regentados por extranjeros y actos vandálicos de tintes xenófobos continúan por tercer día consecutivo en las calles de varias ciudades sudafricanas, mientras el malestar con el Gobierno se dispara en los países de origen de los inmigrantes afectados.

El centro de Johannesburgo amaneció con varios vehículos calcinados y negocios incendiados, y la ciudad suroriental de Port Elizabeth vivió los primeros actos de pillaje desde que la ola xenófoba se desatara hace unas semanas en Durban, en la costa índica del país.

Las primeras represalias se produjeron en países vecinos como Mozambique, donde varios camiones y otros vehículos de matrícula sudafricana fueron apedreados por unos 200 mozambiqueños que cortaron el tráfico en algunos momentos, informan medios locales.

El Gobierno de Maputo ha cerrado parte de su frontera con Sudáfrica para evitar más incidentes.

Según radios del país austral, la compañía energética sudafricana Sasol ha repatriado a más de 300 nacionales que trabajaban en sus proyectos en la antigua colonia portuguesa, debido a la tensión creada por las agresiones a ciudadanos mozambiqueños en Sudáfrica.

En Zimbabue, la Unión Nacional de Estudiantes ha pedido a los jóvenes que ataquen negocios sudafricanos en el país, que como toda la región tiene a Sudáfrica como uno de sus primeros inversores.

Después de que Malaui anunciara que enviaría seis autobuses para evacuar a los cerca de 500 ciudadanos afectados por el estallido xenófobo, Zimbabue tiene previsto repatriar este domingo de Sudáfrica a un millar de inmigrantes.

Entre tanto, decenas de jóvenes zulús residentes en un hostal de trabajadores de Jeppestown (Johannesburgo) volvieron a concentrarse en la calle para exigir la salida de los inmigrantes que viven en la zona.

Armados con palos, hierros y escudos tradicionales, los alborotadores amenazaban entre cánticos en su idioma con ir a un poblado chabolista cercano para atacar y expulsar a los extranjeros, a quienes acusan de quitarles el trabajo.

La Policía disparó pelotas de goma en varias ocasiones contra el edificio en el que se escondía la turba después de perseguir a los vehículos que pasaban.

A una calle de distancia, un grupo de nigerianos evaluaba los daños causados a su taller, que fue incendiado con coches dentro la pasada noche y del que robaron un automóvil.

“Estoy asustado. No creo que este lugar vuelva a ser seguro. Quizá decida regresar a mi país”, dijo Prince Okhe, uno de los dueños del taller.

“El Gobierno (sudafricano) ni siquiera se plantea ofrecernos compensaciones por los daños sufridos. Ahora tenemos que empezar de cero, nos han dejado sin nada”, añadió su compatriota Moses Okoje.

“Hemos tenido que cerrar la tienda para que no lo robaran todo y para salvar nuestras vidas”, declaró una mujer de Zimbabue que lleva un negocio de piezas de automóvil en las inmediaciones del hostal de trabajadores.

Algunos inmigrantes entrevistados aseguraron que van a dejar el país en cuanto puedan recoger sus pertenencias.

También, el rey del pueblo zulú, Goodwill Zwelithini, anunció que se reunirá con los líderes tradicionales para pedir a la gente que ponga fin a los actos xenófobos.

Zwelithini es visto por muchos como el responsable de esta oleada de violencia, que se intensificó a finales de marzo tras pedir el monarca en un acto público que los inmigrantes de otros países africanos se fueran del país austral.

El rey zulú aseguró que los inmigrantes restan a los locales oportunidades de prosperar, y les acusó de degradar las comunidades en las que viven.

Desde sus palabras, al menos cinco personas han muerto y miles han tenido que abandonar sus casas debido de la violencia en la región de KwaZulu-Natal, donde se encuentra Durban.

Los disturbios se extendieron esta semana a varios sectores de mayoría negra de Johannesburgo y sus alrededores, particularmente en zonas con fuerte presencia zulú.

Según datos de la ONU, la crisis ha motivado el desplazamiento de más de 5,000 personas, que han sido alojadas en tiendas de campaña habilitadas por las autoridades o en edificios gubernamentales.

El Gobierno sudafricano ha sido duramente criticado por su tardía y débil respuesta al brote de violencia xenófoba, un fenómeno recurrente en el país que en 2008 acabó con la vida de más de 60 personas.

 

Con información e imágenes de Noticieros Televisa.